Introducción
El email marketing sigue siendo uno de los canales con mejor retorno para fidelizar clientes y generar ventas. Para que funcione, tus correos tienen que llegar a la bandeja de entrada y llevar a una página que convierta.
En esta guía vemos la parte técnica (autenticación del dominio y reputación del remitente) y la parte de contenido y medición.
Fundamentos técnicos
El dominio y la reputación del remitente
Los proveedores de correo como Gmail y Outlook deciden si un mensaje va a la bandeja de entrada o a spam según la reputación del dominio que envía. Esa reputación se construye con una configuración DNS correcta y un historial de envíos limpio.
SPF, DKIM y DMARC son los tres registros que prueban que los correos que salen con tu dominio son legítimos y protegen tu marca contra la suplantación.
Requisitos de los grandes proveedores
Desde 2024, Gmail y Yahoo exigen a quienes envían correos masivos tener SPF, DKIM y DMARC configurados, permitir la baja con un clic y mantener una tasa de reportes de spam baja. Si no cumplís, tus campañas pueden ser rechazadas o ir directo a spam.
Automatización y medición
Las plataformas de email marketing permiten segmentar, personalizar y automatizar envíos según el comportamiento de cada contacto. Medir aperturas, clics, rebotes y bajas te permite ajustar cada campaña con datos.
Contenido y página de destino
Un correo con un asunto claro, un solo objetivo y un llamado a la acción visible convierte mejor. La conversión se termina de definir en la página de destino: tiene que cargar rápido, verse bien en el celular y continuar lo que prometía el correo.
Guía práctica
1. Configurá la autenticación del dominio
- SPF: un registro TXT que indica qué servidores pueden enviar correo en nombre de tu dominio. Incluí tu hosting y tu plataforma de email marketing en un único registro.
- DKIM: una firma digital que permite verificar que el mensaje no fue alterado. Publicá en tu DNS la clave que te indique tu servidor de correo o tu plataforma de envíos.
- DMARC: define qué hacer con los correos que fallan SPF o DKIM y te envía informes. Podés empezar con
p=nonepara observar y endurecer la política después.
En Full Hosting, estos registros se cargan desde el Editor de zona DNS del panel. Si tenés dudas con algún valor, escribinos por ticket.
2. Elegí bien desde dónde enviar
- Para campañas masivas, usá una plataforma de email marketing (Mailchimp, Brevo, MailerLite u otra). Gestionan las bajas, los rebotes y la reputación de envío.
- Usá las casillas de tu hosting para el correo diario con clientes y proveedores.
- Mantené tu lista limpia: eliminá direcciones que rebotan y contactos que no abren hace meses.
3. Optimizá contenido y página de destino
- Escribí asuntos claros que anticipen el contenido, sin mayúsculas ni signos de exclamación en exceso.
- Definí un objetivo por correo y un llamado a la acción visible.
- Asegurate de que la página de destino cargue rápido en el celular, porque buena parte de los correos se abren ahí.
- Hacé pruebas A/B de asunto, llamado a la acción y diseño con la herramienta de tu plataforma.
Consejo: Agregá parámetros UTM a los enlaces de cada campaña. Así ves en Google Analytics cuántas visitas, registros y ventas generó cada envío.
4. Medí y mejorá
- Configurá eventos o conversiones en Google Analytics para registrar compras, registros o descargas.
- Seguí las métricas de tu plataforma: tasa de apertura, clics, rebotes y bajas.
- Controlá la reputación de tu dominio con Google Postmaster Tools y los informes de DMARC.
Conclusión
Una buena campaña empieza en el DNS: con SPF, DKIM y DMARC bien configurados, tus correos tienen muchas más chances de llegar. Después, contenido claro, una página de destino rápida y medición con UTM y Analytics te permiten mejorar campaña a campaña.
Advertencia: Si no configurás la autenticación, cualquiera puede enviar correos haciéndose pasar por tu dominio, y tus propios envíos pueden terminar en spam o ser rechazados.